| Viendo la vida con los ojos de un niño |
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Sid in his Art Studio Today
Era septiembre 16 de 1941 cuando Sid Sklar y sus familiares entraron nerviosos al consultorio del afamado cirujano oftalmólogo Dr. Ramón Castroviejo en el Hospital Presbiteriano de Columbia en la ciudad de Nueva York. La familia fue referida a Castroviejo cuando algunos médicos de Filadelfia no encontraban la causa del joven de 15 años Sid para tener una mala visión. El Dr. Castroviejo lo diagnostico como “queratocono”- una condición no muy bien conocida en aquellos días y le informo a Sid y a sus familiares de un nuevo procedimiento experimental llamado transplante corneal. Autorizando al Dr. Castroviejo para realizar el procedimiento (ya había perdido casi toda mi visión, no había nada que perder, decía Sid) la familia regresó a su casa esperando a que una córnea estuviera disponible. La familia no tuvo que esperar mucho. La misma tarde de la cita, la familia fue contactada nuevamente para regresar a Nueva York ya que el Dr. Castroviejo había conseguido una córnea de un recién nacido. Dado que no existía ningún conservador en aquel tiempo para la córnea dondada, el doctor debía actuar rápido. La cirugía se llevó a cabo el siguiente día bajo anestesia local y presenciada por un grupo internacional de prominentes oftalmólogos. “Recuerdo haber estado acostado ahí, escuchando al doctor describiendo exactamente lo que estaba haciendo a un gran grupo de doctores preentes en el procedimiento,” decía Sid. “ dado que no tenía ninguna visión, se veía una nada gris. Mientras que el Dr. Castroviejo removía la córnea dañada todo se volvía de color negro. Preparó el injerto y lo aplicó. No podía creerlo: de pronto, podía ver la cara de mis doctores con su mascarilla quirúrgica y a otro doctor que utilizaba un turbante!” Por dos semanas y media, Sid permaneció en el hospital, con su ojo inmovilizado por vendajes a presión. Se le colocaron bolsas de arena a los lados para inmovilizar su cabeza también. “ Cuando retiraron los vendajes, la experiencia fue casi imposible de describir”, decía –Sid. “ podía ver los muebles del cuarto, las luces, los doctores y las enfermeras parados alrededor de la cama. Todo tenía un tinte rojizo, pero podía vero todo claramente. Eventualmente el tinte rojizo desapareció. En 1942 y 1944, se intentaron transplantes de córnea en el otro ojo de Sid, pero a pesar de que el Dr. Castroviejo utilizó el mismo procedimiento, su cuerpo siempre rechazaba el nuevo injerto. “ Hoy en día existen los medicamento antirechazo, pero en ese entonces no había nada parecido”, explica Sid. “Cuando dijeron rechazo, eso fue todo!”. En 1946 regresó a la ciudad de Nueva York para un tercer transplante corneal para su ojo derecho, en esta ocasión la operación fue todo un éxito: la córnea se mantuvo. Fue también en 1946 que la revista Life publicó el artículo sobre el Dr. Castroviejo y el transplante corneal, la cual mostraba fotos de Sid y de otros pacientes. Después de la cirugía, Sid se ofreció como voluntario en centros de rehabilitación, en hospitales de veteranos y en grupos de apoyo para transplante corneal. A través de los años, se casó, tuvo tres hijos y corrió un exitoso negocio de ventas proveedor de colegios, carreteras y cuarteles de policía en Pensilvania y Nueva York. En 1988 vendió el negocio y tomo un empleo en el cobro de casetas de carreteras para ganar un dinero extra del retiro. Entonces, una mañana de 1991, la vida cambió nuevamente para Sid. Mientras caminaba por las delgadas líneas de los peajes, un conductor hizo contacto visual con el, pero inexplicablemente aceleró y lo golpeó. “ Yo brinque hacia atrás y volé por los aires,” dijo. “Me atropelló y huyó”. Sid tenía fracturas en sus piernas y necesitaba dos cirugías de reemplazo de rodillas, sufrió heridas en su columna y cuello. Para mantener su mente ocupada del insoportable dolor, empezó a experimentar con la acuarela y descubrió que tenía una afinidad especial por pintar la naturaleza y los grandes exteriores. “Al encontrarme ya mejorado, mi esposa y yo viajamos en nuestra RV por todo norte América,” dijo Sid, cuya esposa falleció hace dos años. “Recorrimos desde Canada hasta Cabo Biscayne, Florida, hasta Nueva Escocia después hacia el oeste a través de las Rocallosas…norte América es el lugar mas hermoso del mundo!” Sid capturó la belleza en óleo. A pesar de que nunca ha recibido ningún entrenamiento formal en arte, los paisajes de tierra, mar y naturaleza de Sid aparecieron en exhibiciones de artes nacionales e internacionales en las que ganó numerosos premios por su trabajo. En años mas recientes, sufrió de una apoplejía y un infarto y lo dejo caer un trabajador de una ambulancia, sin embargo, sus córneas permanecen transparentes, su visión perfecta y nunca ha dejado de pintar! Recientemente se ha concentrado en retratos, dado que se encuentra parcialmente paralizado y confundido a una silla de ruedas y no puede sostener el pincel igual que antes. Para un hombre con tales pruebas físicas Sid parece marcadamente tranquilo. Pasa sus días bajo terapia física y pintando retratos de residentes y empleados del Centro para Veteranos del Sureste de Pensilvania, donde el ahora reside. “Cuando pinto, estoy con tal concentración que me pierdo y no siento el dolor” nos dice. Hasta este día, Sid todavía recuerda como recuperó su vista he hizo posible su habilidad para pintar, “comienzo cada mañana diciendo, gracias bebe” nos dice. “Cuando estaba casado mi esposa me preguntaba porque solo le decía bebe por las mañanas. Le explique que le daba gracias al bebe por cuya córnea me era posible ver de nuevo.” Sid Sklar es un artista autodidacta. Se encuentra visualmente deteriorado, después de estar en un accidente que le ocasionó lesiones y un dolor intratable. Mientras se rehabilitaba en el hospital su severo dolor lo mantenía despierto por la noches, por lo que se dedicaba a pintar cuando no dormía. Sid se dedica primariamente a la acuarela y su area favorita son los paisajes. Ha realizado numerosas exposiciones y ganado muchos premios. El ha tenido lo que un hombre muestra en las torres de IRA y el Banco Center City MidAtlantic y su arte se encuentra en colecciones privadas y coorporativas. Sid es un miembro del comité Nuvisions. Leer mas sobre Sid y ver un ejemplo de su obra artística aquí. Beverly Antel is a staff writer and development associate for the Discovery Eye Foundation and the NKCF. |
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